Por lo general, el paso que se asume como natural en el inconsciente colectivo laboral es el de pasar de la relación de dependencia a la vida emprendedora. Pero, ¿Qué pasa si esto se da a la inversa? Entrevistamos a Susana (Tuli) Cipriota, a quien conocimos como maquinera en Palermo Soho en su rol de Co-Founder de Funnely. Tuli hoy se desempeña como Strategic Product Partnerships Manager en Facebook, y cree fuertemente que su carrera como emprendedora le dio una cintura especial para poder desempeñarse de una manera diferencial en el ámbito corporativo. ¡Conocela en la siguiente nota! 

Para empezar: ¿Qué es exactamente ser un “Strategic Product Partnerships Manager” en Facebook?

Como Gerente de Partnerships de Producto en Facebook, trabajo estrechamente con los stakeholders ​​del ecosistema tecnológico (es decir, desarrolladores, empresarios, tech-hubs, VCs, etc.) creando y promoviendo alianzas mutuamente beneficiosas que proporcionarán servicios relevantes y herramientas digitales a cientos de millones de personas. Además, desarrollamos iniciativas para empoderar al ecosistema local. Por ejemplo, en noviembre lanzamos un programa de Becas con Digital House para los cursos de Full Stack Development, Data Science, Data Analytics y Product Management. Las aplicaciones ya están abiertas en Digital House.

¿Qué lecciones de tus años como Co-Founder de una startup podés aplicar en tu rol actual?

Mi posición me permite apalancar mucho los contactos del mundo emprendedor. Nuestra audiencia es el emprendedor tecnológico, y es mucho más fácil para mí ya contar con esos contactos: emprendedores, espacios de coworking, aceleradoras, venture capital: son todos ambientes que yo ya conocía por haber pertenecido a ese ecosistema, y que ahora son mi audiencia.

¿Y en cuanto a tareas?

Prácticamente todo lo que aprendí con Funnely lo aplico en Facebook. Se necesita un gran nivel de ejecución y mucho multitasking, y esos son skills que te da emprender. En el mundo emprendedor ganás superpoderes y acelerás el proceso de multitasking, priorización, cumplimiento de objetivos con pocos recursos. Muchas veces es frustrante, pero te genera mucha cintura y eso está buenísimo para la carrera.
En el mundo corporativo a veces tenés miedo de moverte rápido, pero ese miedo no está en Facebook, sino por el contrario: es una empresa que mantiene el espíritu de una startup, te incita a moverte y construir cosas. Por eso me resulta más fácil identificarme con la forma en que yo solía moverme como emprendedora.  

¿Cuáles considerás que son las desventajas o "partes difíciles" de emprender?


Que la intensidad tampoco es igual. Cuando es tu empresa no dormís, son demasiadas las responsabilidades, tenés gente contratada, muchas decisiones que tomar, muchos frentes abiertos. Otra complicación de emprender son las tareas que te desenfocan, como levantar capital. Trabajando en una empresa podés enfocarte en generar el mayor impacto posible desde tu rol y que otros se encarguen de ese tipo de necesidades que en el mundo emprendedor son muy demandantes.

¿Cómo fue tu proceso de diez años como emprendedora tecnológica?

Fue todo un viaje con los mismos fundadores. La primera empresa que creamos con Lucila, mi amiga de toda la vida, fue una software Factory que desarrollaba redes sociales basadas en una plataforma de open source para empresas. Haciendo eso conocimos muchos desarrolladores, entre ellos Gabriel y Juan que fueron los otros co-founders de LeanBirds.com que era nuestra Software Factory: desarrollábamos apps y plataformas para startups de EEUU, mayormente. Ahí vimos pasar muchos casos de éxito y pensamos: ¿Por qué no desarrollamos nuestro propio producto? Y empezamos a desarrollar Funnely. Trabajamos desde Buenos Aires en La Maquinita, aplicamos a Startup-Chile, conocimos a la gente de 500 Startups, fuimos a México y luego a EEUU para formar parte de la aceleración de 500 Startups Mountain View. Levantamos ronda de inversión y, como éramos Facebook Marketing Partners, me mudé un año y medio a California para empujar la empresa desde cerca. Logramos salir al mercado, tener clientes, casos de éxito ¡Y salimos dos veces en Tech Crunch! Dato para mi diario íntimo.

¿Y qué pasó con Funnely?


Al principio apuntábamos a empresas pequeñas y medianas, pero luego nuestro producto mutó: nos empezamos a basar en alocar el presupuesto de Facebook Ads en pequeñas campañas que cubren todo el funnel de venta. Ahí nos dimos cuenta que necesitábamos empresas más grandes, y fue cuando descubrimos que los competidores eran enormes, y que era muy difícil hacerles frente. No logramos lo que necesitábamos para levantar capital o hacer un negocio rentable. Podríamos habernos convertido en agencia, pero ya no nos interesaba. Para nosotros era GO BIG OR GO HOME, y volvimos a casa.

¿Extrañas algo de la dinámica del coworking?


El año que pasamos en La Maquinita quedará para siempre en nuestras anécdotas. La pasábamos muy bien. El lugar es espectacular y ver crecer a las empresas es genial. Ver startups que sobrevivieron y pasaron a las siguientes etapas es alucinante, y en ese momento la mayoría estaban en La Maquinita. Eso es algo buenísimo del coworking, te da contactos con todo el ecosistema emprendedor que quizás en una oficina propia no tendrías. Para los empleados también era una motivación tener esa oficina, poder hacer networking con gente de afuera de Funnely. Cuando las empresas son tan chiquitas el coworking te resuelve todo, era un placer para nosotros estar ahí por la calidad del lugar y de sus emprendedores. Fue una de las mejores elecciones que hicimos.

¡Gracias Tuli por la entrevista y por formar parte de la comunidad de La Maquinita Co!