Para que los engranajes de La Maquinita estén en constante movimiento, es necesario tener un motor detrás. Parte importantísima de este propulsor son las Community de cada espacio, que trabajan tanto en grupo como de manera individual para que la llama comunidad nunca se apague. Entrevistamos a Lola, experta en la comunidad de Palermo Soho, para que nos cuente qué significa ser Community en La Maquinita y qué se siente, en sus palabras, “crecer juntos”. ¡Conocé a nuestra querida Lolita en la siguiente nota!

¿Cómo llegaste a La Maqui?
Entré hace 2 años, por una amiga muy querida de mi trabajo anterior, que es la prima de un amigo de Juanma y Martín (co-founders de La Maqui junto a Maru) y me recomendó para el puesto. Yo era nueva en el mundo del coworking, la Maqui tenía solo dos sedes (recién se inauguraba la tercera) y éramos menos de 10 personas en el staff. En ese momento muchos de los maquineros llegaban de la misma forma que yo, recomendados por amigos de amigos, primos, conocidos. Hoy sólo pasaron dos años desde que entré a trabajar acá y ya estamos por abrir la novena sede, somos más de 30 personas en el equipo, nuestros miembros llegan a nosotros de formas cada vez más variadas y yo me siento súper cómoda desenvolviéndome en mis tareas. Me gusta pensar que fuimos creciendo juntos.

¿Qué tareas desempeña una Community en La Maquinita?

Nos encargamos de ayudar a que los miembros se conecten entre sí y colaborar con su crecimiento profesional en todo lo que podamos. Para lograrlo organizamos eventos sociales y de networking, invitando a especialistas a dar capacitaciones o reuniéndonos con ellos, café o cerveza de por medio. Para comprometernos con los proyectos de nuestros maquineros, resulta súper necesario conocer cómo están compuestos y cuáles son las particularidades de cada uno. También realizamos constantemente encuestas y analizamos sus respuestas con el objetivo de ser, como decimos nosotros, “expertas en nuestras comunidades”.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
Mi parte preferida es ver a los maquineros disfrutar de su día a día con nosotros. Tenemos varias tradiciones en las que se deja ver ese disfrute, por ejemplo la de los viernes: trabajar desde la cocina, intercambiando entre todos preguntas y consejos. Otros ejemplos son los after office armados por ellos de manera independiente; sus palabras de agradecimiento después de las actividades que organizamos o ver surgir nuevos proyectos formados por personas que se conocieron trabajando acá. En Community adoptamos la filosofía de que se puede ser feliz de lunes a viernes, y verlo suceder en la práctica para mí es súper reconfortante. ¡Más aún si mi trabajo tuvo algo que ver con eso!

¿Cómo es laburar entre emprendedores?
Es un desafío, tanto por lo nuevo como porque es muy difícil “ser experta” en un campo cuando presenta tanta variedad como este... Pero también resulta muy inspirador. Creo que ser emprendedor no es tan color de rosas como a veces nos pintan, es un camino con muchas frustraciones y obstáculos. Y ver a los jóvenes, y a los no tanto, a las mujeres, a los que dejaron un trabajo seguro, a quien sea, encarando ese camino con valentía, construyendo equipos desde cero, adaptando sus modelos de negocios y estrategias cuando es necesario, y siendo solidarios con sus compañeros de oficina, todo al mismo tiempo, es realmente muy estimulante. Laburar entre emprendedores para mí significó conocer a fondo otra forma de pensar y hacer realidad un proyecto.

¿Cuál fue la actividad de la comunidad maquinera que más te divirtió organizar hasta ahora?
Quizás sigo muy embobada porque la hicimos hace poco, pero una de mis preferidas fue Rock The Roof. Organizamos una tarde de covers de rock nacional en nuestra terraza, en la cual tocó una banda compuesta en su mayoría por miembros de La Maqui. El público maquinero se cantó todo y pudimos cerrar la tarde y arrancar la noche juntos escuchando unos temas de esos que no hay chance de que no te sepas, compartiendo unos vinos y un momento espectacular.

En La Maqui hay lugar no sólo para tu profesión o empresa, sino para todo lo que sos, y eso es lo más lindo. Si hacés música, practicás Mindfulness o sos gamer, por ejemplo, hagamos algo con eso. Tenemos las ganas y el espacio para que la comunidad conozca ese aspecto de vos.

¿Qué aptitudes considerás necesarias para ser Community?

Se me pasan muchas por la cabeza, las primeras son las clásicas como organización y buena comunicación. Pero si tengo que destacar algunas elegiría dos complementarias: la creatividad y la atención a los detalles. A la hora de armar actividades que los maquineros puedan disfrutar o encontrar útiles, hay que pensar fuera de la caja y no tenerle miedo al factor sorpresa ni a apuntar alto. Además, creo que la atención a los detalles es lo que marca la diferencia. A veces las cosas más simples pero bien ejecutadas son las más valoradas por la comunidad. Un/a community también necesita presencia: debe poder plantarse firme para coordinar una actividad, para obtener datos y respuestas, y tener el ojo bien atento para maximizar el provecho que los maquineros le sacan a cada propuesta.

¿Qué te parece la sinergia colaborativa que se da en los espacios de coworking?

Creo que las formas colaborativas de trabajo en todo sentido son el futuro. Compartir recursos y conocimientos, ver nacer nuevos proyectos y asociaciones… Los espacios de coworking son un campo muy fértil para nuevas oportunidades y esto es en gran parte por la sinergia colaborativa. Cuando un miembro viene con una propuesta o idea para la comunidad, con ganas de colaborar en la organización o directamente ejecutarla con nosotros, el equipo festeja.

 

¡Gracias Lola por formar parte de la comunidad de La Maquinita Co!