Una de las mejores formas de conocer la cultura de un país es a través de su comida. Esa es la premisa de Take Me Cooking, una plataforma que conecta viajeros y locales para que se junten a cocinar. Entrevistamos a Laurie Vaquer, creadora de la iniciativa y maquinera de Villa Crespo, para que nos cuente sobre esta forma de turismo autosustentable y su perspectiva como emprendedora francesa en la Argentina.

¿Qué es Take me Cooking?

Take Me Cooking es una plataforma que facilita encuentros entre viajeros y locales alrededor de la cocina. La idea es que, cuando visitas a otro país o región, puedas vivir momentos auténticos a través de la comida local, comiendo ricos platos caseros, con buena compañía. En agosto, por ejemplo, armamos una experiencia de asado en una casa particular en San Isidro con dos amigos argentinos y siete invitados de varios países, entre ellos Singapur, Corea, EEUU, República Dominicana y Francia. Llegamos a la mañana y los hosts nos explicaron que íbamos a cocinar todo a la parrilla. Sin ninguna obligación, empezamos a preparar todo juntos. Había laburo para todos los que querían participar: cortar las verduras, amasar, cortar el queso. Había una guitarra en la casa, así que una invitada también aprovecho para tocar un ratito. Todo el proceso fue un encanto, porque nos sentimos como si fuéramos un grupo de amigos cocinando y tomando vino mientras nos íbamos conociendo más. Si quieren ver más sobre este encuentro, les dejo el link al video. Lo que busca Take Me Cooking es promover encuentros como este,porque creo que es una manera muy enriquecedora de descubrir una cultura y pasar un buen rato.

¿En qué países funciona la plataforma?

Ahora funciona en Argentina, Tanzania, Serbia y Japón y estoy buscando cada vez más experiencias para desarrollar la red de hosts en el mundo.

¿Cómo puede hacer alguien para convertirse en host?

No hay muchos requisitos: si sos un apasionado de la cocina y querés compartir tu pasión con gente que está visitando tu país, sos el host ideal. El lugar de la experiencia puede ser tu departamento, el sum de tu edificio o la casa de un amigo. Podemos adaptarnos al lugar que tengas disponible e incluso, si no tenés mucho espacio, limitar la experiencia a pocas personas. El menú lo diseñas vos, y hay dos opciones al momento de juntarse a cocinar: vas con los invitados a comprar los elementos, y de paso recorren un barrio nuevo, o se juntan directamente a preparar la comida. La experiencia se puede concentrar en una sola comida, como milanesa o empanadas, o podés armar un menú entero con postre. También está bien si proponés bebidas para maridar con la comida, como por ejemplo vino. Por último, el precio de la experiencia también lo establecés vos. Tenés que considerar los ingredientes, el servicio y tu tiempo.

¿En qué idioma se realizan los encuentros?

Idealmente en inglés, que es el idioma que más gente habla. Pero no es necesario tener un nivel avanzado, siempre se van dando mezclas de idiomas y al final de cuentas todos se terminan entendiendo.

¿A vos te gusta cocinar?

¡Sí, me encanta! Como soy francesa y tengo ese emprendimiento, la gente suele pensar que soy buena cocinera... pero la verdad es que no soy muy buena. Sin embargo me encanta experimentar y, sobre todo, tener experiencias cuando estoy viajando. Así fue que me llegó la inspiración de crear Take Me Cooking.

¿Qué valor creés que tiene para la gente juntarse a cocinar?

Juntarse a cocinar es una actividad universal muy linda. Tengo muchos recuerdos felices de cuando cocinaba con mi abuela, por ejemplo. Cocinar tiene un fuerte valor cultural, porque nos juntamos a cocinar con costumbres que nos identifican a un grupo de personas. Si te fijás, los inmigrantes siguen cocinando igual que en su país de origen. Es algo que los sigue ligando a su identidad.

¿Qué es para vos el turismo sustentable? ¿De qué manera considerás que Take me Cooking contribuye a lograrlo?

Una parte importante del turismo sustentable, para mí, es comportarse con respeto y curiosidad: intentar hablar el idioma del país, conocer gente y hacer preguntas para averiguar sobre su cultura. También es importante consumir comida local, para ayudar la economía y el medio ambiente. Con Take Me Cooking logramos todo eso: conocer personas locales y ponerse, con respeto y empatía, al mismo nivel que el cocinero, participando juntos en la elaboración de la comida. No se genera esa sensación de que hay alguien sirviéndole a otro. Además, consumís ingredientes auténticos y servicios locales, lo cual ayuda a la economía.

¿Por qué elegiste Buenos Aires?

Hace 5 años que vivo afuera de Francia. Me encanta la experiencia de vivir en otro país, es muy enriquecedor. Antes de mudarme a Buenos Aires, vivía en África, y me gusto mucho experimentar esas vivencias tan distintas. Allá conocí gente de distintas nacionalidades y viajé un montón, pero me cansé de esa vida y tuve ganas de emprender. En ese momento renuncié a mi trabajo y elegí venirme a Buenos Aires para conocer esa parte del mundo que todavía no conocía, y también mejorar mi castellano. No estaba lista para volver a Europa pero echaba de menos su arquitectura, y Buenos Aires me atrajo mucho por ese lado.  

¿Cómo es para vos la experiencia de emprender en un país extranjero?

Siempre me interesé mucho por otras culturas, entonces emprender y vivir en otro país me parece algo completamente natural y en sintonía con mis valores.

¿Por qué elegís trabajar en un espacio como La Maquinita Co?

No me gusta trabajar desde mi casa, sé que tengo mucha mejor concentración trabajando en una oficina de coworking. En abril, cuando llegué a Buenos Aires, probé otros espacios de coworking pero ninguno me generó lo que me genera la Maquinita Villa Crespo. Me gusta el espacio, el sentimiento de comunidad y también que quede tan cerca de mi casa. ¡Es súper práctico!

 

¡Gracias Laurie por formar parte de la comunidad de La Maquinita Co!