En el mes de la madre entrevistamos a Jua Repetto y Vicky Gils, maquineras y mamás de Toribio y Ramón respectivamente. Llevan adelante el blog Mammaminas, en el que dan consejos y muestran el lado B de la ma/paternidad, y son fervientes propulsoras de la crianza en tribu. ¡Conocé a las Mammaminas en la siguiente nota!

¿Cómo se conocieron?

J: ¡Haciendo gimnasia para embarazadas! Las dos fuimos al mismo lugar a prepararnos, no sólo física sino también emocionalmente. De hecho de ahí es nuestra tribu, un grupo de (en ese momento futuras) madres. Hoy nuestros niños se conocen y hacen actividades juntos.

¿Eran las dos madres primerizas?

V- Sí. ¡En este momento estoy embarazada del segundo!

¿Y cómo surgio la idea de Mammaminas?

J- Queríamos hacer algo que nos permitiera también laburar de casa, principalmente. Después fue creciendo el proyecto y empezamos a venir a La Maquinita, pero en su momento surgió como un laburo que veíamos compatible con la maternidad. Las dos estábamos copadas con el tema, nos leíamos todo. Además, a mí personalmente el puerperio me pegó mal y en su momento pensé que sería importante que la gente sepa que eso es normal, que no está sola. Que no es inhumano estar angustiada durante el embarazo. Con Mammaminas buscábamos informar y acompañar haciendo algo que esté bueno, pero honestamente nunca nos imaginamos que iba salir tan bien.

V- Además en ese momento, en mi caso con un bebé de 6 meses, necesitás despejar la cabeza y pensar en otra cosa que no fuera el pañal y la comida del bebé. Crear Mammaminas fue un buen mix entre no salir del todo de la maternidad y estar con los chicos, pero también hacer algo diferente sin tener que volver a una oficina.

¿Mammaminas está pensado solamente para madres?

V- No, idealmente es para todos.

J- Incluso nos sigue gente sin hijos: tías, abuelas, amigas, o personas que  simplemente nos leen porque les copa.

¿Qué recepción tuvieron de la comunidad?

J- Buenísima. La verdad es que depositan mucha confianza en la información que damos, por lo cual tenemos un alto grado de responsabilidad y así nos lo tomamos. Si bajamos línea de alguna cuestión de salud o alimentación, por ejemplo, siempre lo hacemos a través de los mejores profesionales. Incluso dictamos talleres, y bajo ningún concepto los damos nosotras sino que encontramos al mejor profesional para cada tema. Lo mismo pasa con las notas del blog.

V- Y aparte de eso, nosotras también tenemos una gran responsabilidad con respecto a lo que comunicamos personalmente. Nos siguen casi 100.000 personas  y una nunca sabe quién está del otro lado. Yo a veces con Ramón no hago todo de libro perfectamente, y eso trato de no comunicarlo. No me parecería responsable, sabiendo que mucha gente nos toma de ejemplo.

¿Alrededor de qué temas giran los talleres?

J-  Nuestro fuerte en general es alimentación. Empezamos con un método que se llama Baby-led weaning, que utilizamos ambas para empezar la alimentación complementaria con nuestros hijos y nos resultó un montón. Lo mostramos, la gente quiso saber más y pensamos que lo más responsable para interiorizarse era arrancar con los talleres. Después nos ampliamos hacia la cocina y algunos talleres de lactancia. Vamos a hacer primeros auxilios e introducción al RCP pediátrico, también. Cada persona que viene al taller se lleva una caja Mammaminas con regalos espectaculares de marcas que confían en nosotras.

V- Ese es un plus, pagás la entrada al taller y aparte de llevarte información valiosísima te vas con una caja en productos de valor más alto que el de la entrada. Y son todas cosas que de verdad usamos.

¿Cuál fue el mejor consejo que recibieron como mamás?

J- Que críe en tribu, sin lugar a dudas. No sé cómo sería la maternidad de otra manera, yo me mandé a tener a mi hijo sola y no sé cómo lo hubiera hecho sin este soporte.

V- Para mí eso fue revelador también. Mi maternidad hubiera sido muy diferente, no solamente por estar acompañada sino también por todo lo que una aprende en las tribus de crianza. Es espectacular criar con alguien que está viviendo tu misma historia en tiempo real, es muy enriquecedor para todas.

J- Teníamos un grupo de Whatsapp en el que hablábamos todo el tiempo. Eran las 3 am, estabas dando la teta y escribías al grupo, y siempre había otra en tu misma situación. Es una compañía que no te da nada ni nadie, creo que ni hasta un marido. Así que para mí el mejor consejo, sin lugar a dudas, es criar en tribu.

¿Por qué eligen la Maquinita?

J- Conocimos La Maqui justamente porque Maru, una de las co-founders, es parte de la tribu de mamás.  Cuando nos empezó a pasar esto de que necesitábamos trabajar en un lugar que no fuesen nuestras casas, Maru nos comentó que podría servirnos venir a La Maquinita, tanto por el espacio como por la sinergia que se genera acá. ¡Y así fue! De hecho a los talleres, por ejemplo, les encontramos la vuelta gracias a un chico de acá, Lean Santoro, que nos ayudó un montón con Eventbrite. Cuando necesitamos una plataforma, Lean nos recomendó Eadbox, una empresa de la Maqui que organiza cursos online. Hay gente de todos los rubros, todos son copados, las chicas de recepción te re ayudan a conectarte y así da gusto venir. Está buenísimo.

V- Es lo mismo que nos pasa con la tribu de crianza. En vez de crianza, La Maquinita sería nuestra tribu de laburo.

Por último: ¿Qué significa para ustedes ser mamá en el siglo XXI?

J- Es una responsabilidad enorme, una elección (en mi caso) y disfrute pleno. Yo gozo de ser mamá, es lo que más me gusta en el mundo.  Y serlo en esta época facilita que lo que antes pasaba naturalmente, como el hecho de que la gente vivía en comunidad, vuelva a suceder. Antes en la carpa de al lado tenías una mujer que te podía ayudar con tus dudas, después en la época del teléfono eso desapareció, y ahora con los avances de la tecnología siento que pegamos la vuelta y volvimos a eso. Vivir en este siglo facilita este tipo de encuentros entre mamás, y está buenísimo.

¡Gracias Mammaminas por formar parte de la comunidad de La Maquinita Co!