Según Anabela, community de La Maquinita Rosario, desempeñarse en este rol es “un crecimiento constante e ilimitado”. Está escribiendo una tesis sobre cómo generar comunidad en un espacio de coworking, y al menos desde el lado práctico nosotros ya le ponemos un diez. ¡Conocé al motor de nuestra comunidad rosarina en la siguiente nota!

¿Cómo llegaste a La Maqui?

Por una conocida de Catalina, founder de La Maqui de Rosario. Yo estaba buscando trabajo y ella me dijo que le envíe mi CV. No sabía bien de qué se trataba hasta el momento en el que fui a la primera entrevista y quedé super impresionada con ese nuevo proyecto que se venía desde Buenos Aires a Rosario. En la ciudad no había nada parecido, me pareció un espacio novedoso y único y me re emocionó saber que iba a ser parte de algo así.

¡Contanos un poco más sobre vos!

Soy de Gálvez, una ciudad que queda a unos 120 km de Rosario. Terminé ahí mis estudios secundarios y con 18 años me vine a vivir a Rosario para estudiar Licenciatura en Comunicación Social. Hoy en día sólo me falta la tesis, que se basa en cómo generar comunidad en un espacio de coworking… ¿Y qué mejor que experimentarlo en carne propia? ¡Espero que este 2019 sea un gran año y puedan llamarme licenciada!

¿Cómo definirías tu trabajo?

Como un crecimiento constante e ilimitado, uno aprende literalmente todos los días algo nuevo en La Maqui. Es un trabajo súper dinámico entre actividades, gente, eventos; trabajar acá es muy groso. Lo que más me reconforta es poder ver a los maquineros disfrutar de este espacio y que se sientan parte, que se acerquen a felicitarme por alguna actividad o por resolver alguna necesidad y poder ver como surgen alianzas o nuevos proyectos entre personas que yo misma presenté.

Si tuvieras que elegir una de todas las actividades que organizaste: ¿Cuál sería y por qué?

La actividad que elegiría y que caracteriza fielmente a esta comunidad es el Pub Crawl de Pichincha porque es un evento que los maquineros esperan con ansias. Es muy divertido salir de La Maqui para recorrer 5 bares con la única misión de pasarla bien, tomar unas birras o tragos y conocernos desde otro lugar fuera del ámbito laboral. Otra de las actividades que elegiría son los "Meet Your Neighbour", disfruto mucho de ver como los maquineros se apropian de este formato y participan, hacen preguntas a los nuevos que ingresaron y se quedan charlando e intercambiando ideas sobre sus proyectos siempre birra o trago de por medio.

¿Cómo ves a la comunidad maquinera de Rosario?

Es super activa, heterogénea y divertida. Estoy muy orgullosa ya que empecé a trabajar acá antes de que hagan su apertura, desde que La Maqui estaba en obra, así que puedo decir que ví y fui participe de la construcción de esta comunidad. Desde que estoy, ya hace más de un año y medio, siempre están todos dispuestos a participar de las actividades que organizamos. Muchos me confesaron que entre las cosas que más valoran se encuentran las relaciones personales que se generan acá adentro, y eso se da por tener una comunidad fortalecida.

¿Qué lecciones aprendiste desde tu rol?

¡Miles! Aprendí a desarrollar la paciencia, a no tomarme las cosas de modo personal, a adaptarme a las circunstancias y a ser más resolutiva. También aprendí que trabajar puede ser super divertido y más con un equipazo como el que tengo. Aprendí también que desafiarme a más siempre trae resultados muy positivos y que todas las charlas que puedo tener en un mismo día (sobre programación, diseño gráfico o publicidad y marketing) re suman a mi background y a mi vida personal fuera de la maqui.

¿Cuáles son para vos las aptitudes que tiene que tener un o una community en La Maquinita?

Algunas de las aptitudes que no deberían faltar son predisposición, buena onda, creatividad, paciencia, organización y muy buena comunicación. Tenemos que tener siempre buenas energías, saber pararnos frente a la comunidad y coordinar una actividad y estar siempre “al pie del cañón” para poder resolver las necesidades que nos plantean los coworkers, saber escuchar y estar en los detalles. Siempre apostar a más y siempre buscarle la vuelta de tuerca a cada actividad para que salga cada vez mejor.

¡Contanos alguna anécdota divertida de tu comunidad!

Una anécdota divertida de la comunidad de Pichincha fue la llegada del Dino. Resulta que un maquinero se compró zarpado disfraz de dinosaurio y apareció sin decirle a nadie, con el disfraz en pleno día de Halloween corriendo a los demás coworkers por todos lados. A ese dino lo adoptamos como la mascota oficial de Pichincha y desde ese entonces no paró de llevarse la atención de todos, al punto que ganó el Challenge de fin de año, su foto fue la más votada, y el dia de la fiesta de fin de año apareció a recibir su premio con el disfraz. No paraban las carcajadas de todos.

¡Gracias Anabela por formar parte de la comunidad de La Maquinita Co!