Es una pregunta muy frecuente y en el ambiente emprendedor suele darse bastante seguido la posibilidad de unir fuerzas laborales con amigos. Después de todo, son las personas con las que más tenemos en común. ¿Por qué no aprovechar esa confianza para algo más? Pensando en esto y en el marco del día del amigo entrevistamos a Adrián Behr y Natalia Schvartz (Country Manager para LATAM y Marketing and Sales Assistant en Smart respectivamente), coworkers de la Maqui de Palermo Soho y, antes que nada, mejores amigos. A ver qué tienen para opinar ellos de todo esto.

¿Cómo se conocieron?

N- Nos conocimos hace once años en un viaje y nos hicimos amigos. A pesar de que siempre vivíamos en diferentes países, algo nos cruzaba constantemente hasta que hace tres años Adru me convocó para trabajar en Smart. Primero dije que no, después dije “dale, probemos”, y acá estamos.

¿Y qué onda laburar con amigos?

A- No está bueno.

N- ¡A mí me gusta! Hay cosas buenas y cosas malas, pero me gusta trabajar con él.

¿Cuáles serían esas cosas malas?

A- El exceso de confianza, para mí.

N- Sí, igual todo tiene un doble filo. El exceso de confianza puede estar buenísimo también.

A- Generalmente tiene cosas malas, me parece

N- Lo que pasa es que a él le cuesta ser jodido conmigo como jefe. A mí no me cuesta recibirlo cuando pasa, porque lo entiendo. Para mí la confianza tiene más cosas buenas pero es como trabajar en familia, puede haber problemas y terminar siendo un dealbreaker, o puede funcionar. 

A- Sí, lo bueno de la confianza es que te conocés mucho con el otro, sabés lo que piensa. Pero nos pasa que todo el tiempo se confunde lo personal y lo profesional.

N- Yo creo que sabemos hacer el click, igual. A las 18 si tenemos que ir a un cumpleaños por ejemplo chau, se terminó lo laboral.

A-Sí, es verdad, eso lo separamos completamente.

N- Yo elegiría siempre trabajar con un amigo que me guste y que quiera antes que con alguien que no.

A- No, yo no. Elegiría trabajar con gente que me guste y que quiera, sí, pero manteniendo una relación laboral. Si querés empezar un emprendimiento creo que es mas fácil hacerlo con alguien con quien no tengas una relación afectiva. Sí que haya buena onda, obvio, pero no una amistad… si no después se confunde.

N- ¡Pero lo hiciste conmigo!

A- Sí, pero esto todavía no terminó. Todavía puede fallar.

risas

N- Yo creo que hay que saber parar a tiempo. Yo siempre dije que prefiero dejar este trabajo antes que perderlo a él. Mil veces. 

¿Hubo peleas fuertes?

A- No, peleas no, pero choques.

N- Claro, o mala onda. Igual yo elegiría siempre laburar con amigos, pero tiene que ser algo así como lo que tengo con Adru. Con mi grupo de seis amigas más cercanas, por ejemplo, siento que no podría trabajar.

¿Y qué tiene que tener un amigo para que digas ‘con este sí laburaría’?

N- Lo principal, que es lo que tengo con él: divertirme, poder reírnos juntos. Siempre que me preguntan si me gusta el trabajo respondo que sí, pero que suma muchísimo que esté mi amigo. 

Hablando con los dos veo que tenemos las dos caras sobre si trabajar o no con amigos

A-En mi caso tampoco es un no rotundo, pero si podes elegir yo creo que es mejor no hacerlo, separar las cosas . No es que sea necesariamente malo, tiene sus cosas buenas y malas, pero yo lo evitaría.

N- Es difícil, sí, pero hay que marcar la línea de la confianza. Yo no puedo hacer como si Adru no fuera mi jefe, porque él a su vez reporta a otra persona sobre mi desempeño, entonces hay que tener los límites claros.

A- Claro. Hay que ser objetivos para que nadie se tome nada personal. 

¿Y qué le dirían a alguien que ya tomó la decisión de trabajar con amigos?

A- Le aconsejaría que le preste especial atención a la comunicación, que hablen de todo como si se tratara de una pareja. Si hay un problema, desactivarlo en el momento.

N- Nosotros funcionamos como jefe-empleada, como amigos, como marido y mujer…

A- ¡Tambien somos primos! 

¿¡De verdad?!

A- Te juro, nos dimos cuenta con un test genético.

risas

A- Igual, más allá de lo que ya dije, tener un amigo en el laburo es también tener un aliado en la organización para poder reírte de lo que pasa. Es como un pulmón, resulta terapéutico. El consejo entonces sería simplemente que mantengan una buena comunicación.

N- Que respeten los espacios privados.

A- Que mantengan distancia cuando haya que tomarla.

N- Que tengan reglas claras.

A- Y que sepan marcar el límite. Me pasa a veces de tener que decirle a Nati “che, no me digas esto porque no lo harías si fuera otra persona.”

N- Sí, puede ser, yo no me doy cuenta de eso. Capaz si hubiera otra persona no diría o haría ciertas cosas, pero en el momento tengo una familiaridad que no me doy cuenta, es verdad.

Antes de cerrar, no puedo dejar pasar el hecho de que accidentalmente se vistieron iguales hoy

A- ¡Nos pasa bastante seguido! Nati usa pocos colores, había bastantes chances.

N- Yo soy bastante sencilla al vestirme, y nosotros tenemos gustos muy parecidos, no solo con la ropa, también nos gusta la misma comida y estamos muy sincronizados en muchas cosas. Por eso también somos amigos. Yo lo pensé hoy, te juro cuando agarré esto dije ¿Adru no se vestirá igual?” Y bueno, pasó.

 

¡Gracias Adru y Nati por formar parte de la comunidad de La Maquinita Co!