Por el día de la madre decidimos entrevistar a una maquinera todo terreno: mamá, emprendedora, speaker, consultora, especialista en marketing digital e influencer. Todos la conocimos a partir de su cuenta de instagram, pero hoy Nana in Seul es una marca en sí misma y una plataforma de cursos para que otras personas aprendan también a posicionarse en el mundo digital. ¡Conocé su historia!

¿Cómo empezó Nana in Seul?

Empezó de casualidad. Estoy en Instagram desde que comenzó la plataforma porque siempre me gustó la fotografía, y esa era la propuesta original que planteaba. Nana in Seul nació en Nueva York como Nana in NY, después fue Nana in Mex y cuando me mudé a Seul mutó al nombre que tiene hoy. Esa parte del mundo llamó mucho más la atención que las anteriores, a la gente le interesaba mucho todo lo que mostraba y de a poco Nana in Seul se empezó a instalar como marca hasta que un día la registré. Sentía que tenía mucho potencial y que se me empezaban a abrir muchas oportunidades bajo ese nombre.

¿Te definís como una comunicadora digital? ¿Por qué (no)?

Me costó mucho definirme como influencer, porque al estar lejos no viví tanto mi crecimiento en las redes. Me costó decir que era una formadora de opinión o una comunicadora digital, pero ahora que sí tomo ese rol me gusta y trato de hacerlo con responsabilidad. Tengo una audiencia de gente joven, inclusive amigos de mis hijos, y me siento con muchísima responsabilidad en cada cosa que comunico. Siempre me gustó abrir mucho la cabeza a adolescentes, y cuando empezó Nana In Seul se fijaba mucho en ese estereotipo que la red avalaba de tener la foto perfecta o el cuerpo perfecto, que si bien ahora sigue, la misma gente trató y trata de romper día a día con ese mito. Así que sí, me considero una comunicadora digital y lo hago con muchísima responsabilidad.

¿Alguna vez sentiste que tenías que elegir entre impulsar tu carrera y tener hijos?

No, no sentí eso. Lo que sí me pasó cuando estaba de novia con Diego y me casé para acompañarlo en su crecimiento laboral yéndonos a vivir afuera es que renuncie a lo mío. Esto fue un poco una elección inconsciente tirada más a la aventura, pero es algo que me pesó durante varios años: sentía que había estudiado al pedo y me daba lastima tirar el conocimiento o el potencial que creía que tenía solo para dedicarme a ser mamá. Estuve un poco peleada con esa faceta mía, no encontraba un equilibrio por vivir afuera y no tener backup de otras personas. Pero finalmente llegó un día en que elegí dejar de estar peleada conmigo misma, ser mamá, quedarme con mis hijos y darles lo mejor de mí.

¿Sentís que pudiste volcar de alguna manera a tu trabajo lecciones que te dieron tus hijos?

Yo creo que los hijos te enseñan todos los días lecciones gratuitas de vida. Uno cree que educa, pero los hijos también te educan a vos. Te ponen un freno, te hacen ver cosas que no veías, reaccionar, repensar. La maternidad tiene ese combo que, quieras o no, aplicás a todo. Es un background que uno incorpora en el día a día, ya sea en el trabajo o en cualquier otro ámbito. Si tuviese que decir qué aprendí de ellos, es más que nada los valores. Cómo uno va obrando por la vida sabiendo que ahora te están mirando más todavía, que tus hijos observan e incorporan lo que ven. Sabiendo eso te esmerás más en educar con el ejemplo, en hacer todo lo que uno hace mostrándoles la manera que uno cree que es la correcta, sobre todo bajo un lineamiento de responsabilidad y de educación.

¿Algún tip para madres emprendedoras que están por ser mamás o que son madres recientes?

Que traten de no dejar de lado todo por la maternidad. La maternidad es un mundo hermoso, pero te consume y te estanca en lo personal, sacando la parte del crecimiento en cuanto a ser mamá. Uno se aboca mucho a los hijos y eso está bien, pero muchas veces se olvida de que sigue siendo una persona con otros roles. A veces pareciera que el rol de madre pasa a ser el único, principal y más importante en la vida, y no debería ser así, nos olvidamos de que seguimos siendo mujeres independientes con sueños, proyectos, hobbies. Recomendaría que al menos tengamos eso en cuenta y que tratemos de compensarlo y equipararlo sin culpa, sintiéndonos felices, porque si no después uno lo lamenta y siente que perdió tiempo cuando no debería ser así.

Con tres hijos viajaste con todo el mundo, que es uno de los primeros preconceptos de la gente al pensar si tener o no hijos, "no voy a poder viajar tanto". ¿Qué tenés para decir al respecto?

Yo creo que hay un tiempo para todo. Los primeros años de los chicos no viajábamos tanto, yo le daba mucha prioridad a sus rutinas, a sus tiempos, que duerman la siesta en su cuna, que tengan su rutina de baño, de sueño, de juego. Estábamos anidando en un país nuevo y tratando de formar raíces, y me gustaba que tuvieran ese cuidado y ese rinconcito en el mundo que era nuestra casa. La maternidad siempre la vivimos solos, estando lejos, y no viajábamos tanto al principio. Esto es muy personal y cada uno lo toma como quiere, pero creo que hay que respetar los propios tiempos y fijarse en lo que le haga bien a toda la familia. 

¿Planes a futuro?

Creo que el que más claro tengo es seguir creciendo como mamá y como persona, esto que te decía recién de tener los roles separados: seguir creciendo como emprendedora, como mamá, como profesional, como amiga, como esposa. Tratar de ir buscando un equilibrio y siempre tratar de dar lo mejor y estar bien yo. A nivel profesional, seguir creciendo con Nana in Seul Branding y crecer con mi plataforma de cursos. Mi crecimiento lo apunto mucho a eso, a seguir siendo siempre una emprendedora. Creo que si doy consejos para emprendedores yo también tengo que serlo y vivirlo desde adentro, si no es imposible sentirlo en carne propia y poder dar lo mejor. Emprendedora voy a ser siempre.

Y como emprendedora: ¿Por qué elegís trabajar en La Maquinita?

Porque tiene siempre un clima agradable, buena energía y la sinergia es increíble, se generan cosas muy lindas. Todas las Maquinitas tienen un clima de hospitalidad, de entendimiento, de acompañamiento, es una vibra que se nota y que encima colabora para que el negocio crezca. Creo que es fundamental trabajar en un lugar en el que la energía te acompañe y te empuje para adelante, y La Maquinita es eso: empujar al emprendedor siempre para adelante.

 

¡Gracias Nana por formar parte de la comunidad de La Maquinita Co!