Los maquineros Pablo Verdenelli y Martín Frascaroli tienen varias cosas en común. Son cordobeses, rondan los 30, y supieron encontrar el nicho para innovar con sus startups tecnológicas.

¿A qué se dedican sus empresas?
PV: En Infoxel nos dedicamos a la industria de los medios de comunicación. Nuestro principal producto, InfoAd, es una plataforma que barre en tiempo real todo lo que pasa en publicidad de televisión, radio, diarios y revistas de Latinoamérica. Brindamos un monitoreo de las pautas publicitarias para hacer research, analizar un competidor o un mensaje, etc. Por ejemplo, cuántos segundos invierte Coca Cola en publicidad radial en Argentina. 
MF: En Aivo ofrecemos una solución que permite automatizar la atención al cliente. La plataforma entiende el lenguaje tal como lo escribe un usuario en un canal de chat y te contesta automáticamente como si fuera una persona. Todo lo que es el primer nivel de atención lo hacemos con un robot y, de ser necesaria una segunda instancia, tenemos personas. El cliente no tiene que contratar infraestructura ni gente, con lo que es sencillo y barato. Telefónica-Movistar, Banco Galicia y Fiat, son algunos de nuestros clientes.

¿Cómo surgieron las ideas?
PV: En nuestro caso, la primera idea era hacer monitoreo tipo clipping de prensa, regional a Latinoamérica. Pero nos dimos cuenta de que no se podía sostener una operación con tanta mano de obra en un momento en que el consumo de medios estaba cambiando tanto. ¡Ya no funcionaba la idea de tener gente recortando diarios! El modelo era escalable a través de la tecnología. Si hoy quisiéramos cubrir con aquel primer modelo la cantidad de medios que cubrimos con la herramienta, necesitaríamos más de 600 personas. Y somos 25. Además veíamos que habían muchas herramientas para analizar publicidad online, como Google Analytics, pero nada para la publicidad tradicional, que es en definitiva donde se invierte el porcentaje mayor del presupuesto publicitario. 
MF: Aivo nació en 2011. Antes tenía una compañía de marketing online, pero en un momento quise hacer algo más escalable. Empecé a pensar en el antilógico proceso del customer service que se da en la mayoría de las compañías. Pasaban los años y la atención al cliente era siempre igual: llamar por teléfono, perder mucho tiempo y no resolver el problema. Sumado al crecimiento de smartphones conectados a Internet y el hecho de que la gente se acostumbró a no esperar. Así que encaramos el desafío de mejorar la atención al cliente.

Ambas compañías son startups de base tecnológica, ¿apuestan por el desarrollo inhouse o por fuera de la empresa? 
PV: Al principio probamos tenerlo afuera, como consultoría, por proyectos, etc. Y si bien este modelo nos daba una cierta flexibilidad en los costos, se hacía difícil el seguimiento y éramos muy lentos en el desarrollo de tecnología. Desde 2012 tenemos un equipo de desarrollo interno con laboratorio propio. Este es el modelo que realmente nos gusta y que nos convierte en una compañía de base tecnológica. Pasamos de ser una compañía de uso tecnológico a una de desarrollo tecnológico
MF: Nosotros también tenemos la parte de sistemas inhouse. A veces terciarizamos cosas por un tema de la complejidad que tiene el producto que hacemos. Pero siempre nos gustó el concepto de tener a los tecnológicos adentro y crear con ellos. Aparte es muy importante que el equipo entienda el negocio. Muchas veces los proveedores no entienden el negocio porque no están lo suficientemente involucrados. Cuando el equipo tecnológico conoce bien el negocio puede decirte: ‘esto habría que hacerlo de otra manera’. La proactividad en el desarrollo es invaluable.

¿Cómo llegaron a La Maquinita?
PV: El ecosistema emprendedor en Córdoba es bastante chico, así que con Martín nos conocemos hace muchos años, en los que, además de compartir nuestras experiencias como emprendedores, nos hicimos amigos. Un día me comentó que estaba en La Maquinita y bueno, ¡hoy también compartimos este ecosistema! Yo ya conocía el concepto del coworking a nivel mundial. Es un espacio ideal para compañías como las nuestras. Probablemente si tomás otra escala, necesites otro tipo de espacio, pero en este período, la filosofía acertada es la de apostar por esta modalidad de trabajo. 
MF: Es un tema de concentración de energías. Acá se aprovecha la flexibilidad que te da el hecho de tener todo resuelto. Si estás en una etapa inicial, el 100% de la energía tiene que estar en el trabajo. No podés perder tiempo en ocuparte de si hay o no hay café. El tiempo es lo único que limita, lo único que no se puede comprar, así que hay que invertirlo lo mejor posible.