La maquinera Carolina Walliter, brasilera dedicada a la traducción, nos cuenta su experiencia en la TEDx de Colonia, Uruguay.

"El sábado 13 de septiembre viví la increíble experiencia de participar en la conferencia TEDx de Colonia del Sacramento. En La Maquinita, cowork en el que trabajo, recibieron algunas invitaciones para el evento. Como soy fanática de los videos TED, rápidamente acepté la invitación y comencé a planificar mi fin de semana de “retiro espiritual creativo” en la acogedora ciudad, lejos de la agitación porteña.

Una de las propuestas del evento era aprovechar el máximo el presente: sin wifi, pasamos el día entero desconectados del mundo. De vez en cuando hace bien, ¿vio? El concepto de sustentabilidad también inspiró la tónica del evento: al llegar nos dieron un paquetito con semillas para plantar, literalmente, nuevas ideas en nuestras vidas. También nos dieron un vaso de vidrio para usar durante el día, evitar el consumo de descartables y disminuir el volumen de residuos generado por el evento. La idea era disfrutar causando el mínimo de impacto posible. 

Las charlas abordaron los asuntos más variados, desde el uso de feromonas en insectos como pesticidas ecológicos hasta el relato de un señor que optó por envejecer en forma proactiva, escapando del discurso derrotista “soy viejo y no sirvo para nada más”, y hoy es campeón mundial de decatlón a los 77 años.

Entre todas las charlas a las que asistí, el mensaje que más me impresionó y que pretendo trasladar a mi vida profesional y personal es el de ser haciendo. La idea sugerida por el ex-futbolista Mauro Carrecelas es simple: stop overthinking and overplanning. No excedas el nivel saludable de planificación. Planificar en forma excesiva es enfermizo, te paraliza y no sales del lugar por miedo a correr riesgos. Transfórmate en lo que deseas ser, ¡haciendo! Durante el proceso de hacer, uno va limando asperezas y, cuando menos lo esperas, ya alcanzaste o incluso superaste tus objetivos. Es claro que asumir esta postura es difícil en un mundo que todo el tiempo exige tanta perfección y excelencia. Pero no cuesta nada intentarlo. Me pareció un consejo de una simplicidad inestimable, adecuado para todos, pero principalmente para los traductores (mi profesión) que están iniciándose en el campo profesional. Hoy día no me considero tan iniciante, pero recuerdo el pavor que me asaltaba hace cuatro, cinco años, cuando comencé a traducir, ¡cuánta energía gasté planificando y no haciendo!

Para mi, asistir a un evento de este tipo es un alimento creativo para el alma que, por consiguiente, tendrá reflejos en mi trabajo. Estar en una conferencia del TED es un hito particular e íntimo: el conocimiento creativo al cual te expones te invita a reflexionar sobre tu “yo” como ciudadano y profesional en el mundo".