Esta semana te presentamos un nuevo engranaje de La Maquinita Palermo: Paloma Robirosa, de FileRight. Paloma lleva un mapamundi en la sangre: vivió en Silicon Valley, Paris y Buenos Aires, y actualmente trabaja desde acá para una empresa de EEUU que tiene a su equipo de ingenieros basado en la India. Y a pesar de todo el camino recorrido, su sueño de vida está muy cerquita: sueña con algún día irse a vivir a Quequén, un pueblo 500 km al sur de Buenos Aires. Conocé más sobre este engranaje viajero en la siguiente nota.

Contanos un poco sobre vos: un hobby, un sueño y un lugar en el mundo
Hmm ¿un hobby? Me gusta mucho correr, corrí una maratón en París y me quiero anotar a la de Buenos Aires en el mes de octubre. También disfruto mucho de leer y escribir, aunque en este momento no logro hacerlo tanto como quisiera. Por último, soy una curiosa profesional: ¡Me encanta viajar! 

¿Sueños? Algún día me encantaría instalarme en Quequén, un pueblo a 500 km al sur de Bs As. Ahí me encantaría poder empezar una huerta orgánica y comunitaria, fomentar la cultura del mercado (Farmer’s Market/ marchée, etc) y que los ingresos vuelvan al lugar. ¿Por qué no invertirlos para hacer una universidad de agro-industrias? Soñar es gratis. 

Un lugar en el mundo… Cursé los últimos dos años de la carrera de comunicación en Menlo College, una universidad chiquita que queda en la bahía de San Francisco. Fue una experiencia alucinante, la verdad es que no estudié mucho pero si descubrí la magia de Silicon Valley. Hoy es difícil no considerarlo mi lugar en el mundo, admiro mucho a su gente vanguardista, abierta y emprendedora. Además me encantan sus paisajes, sus playas y ni hablar de la nieve, que queda a tan solo tres horas de la bahía. Es una ciudad loca y divertida, llena de festivales en verano y por qué no de gente corriendo o andando en bicicleta completamente desnuda. 

Además, en ese lugar conocí a mi (reciente) marido y conseguí mi (actual) trabajo.

¿Cuál es ese trabajo actual?

Desde que me recibí trabajo de product management y haciendo marketing online para FileRight, una empresa que ayuda a completar formularios de inmigración principalmente para personas que ya están en los EE.UU. Después de trabajar un año y medio quise renunciar para volver a Buenos Aires, pero me dieron la posibilidad de trabajar remotamente y decidí irme a vivir a París.

¿Cómo es la experiencia de trabajar para una empresa que está en otro país?

Trabajar en ese formato a veces requiere de un poco de disciplina: los feriados no son los mismos y los horarios menos. Cuando vivía en París la mayoría de mis reuniones o calls empezaban a las 6 de la tarde… lo cual se me hacía difícil en verano, que a esa hora ya estaba lista para terminar el día. Sin embargo no deja de ser algo enriquecedor como cualquier experiencia multicultural: el equipo de ingenieros con los que trabajo esta basado en India y si hay un país del que está bueno aprender a trabajar es Estados Unidos.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Hoy lo que más me gusta de mi trabajo es la libertad: disponer de mis propios horarios y poder dedicarle tiempo a mi emprendimiento personal: una especie de airbnb orientado a alojamientos en el campo, para ofrecer a las estancias una versión mas barata y sobre todo más auténtica.

¿Qué fue lo primero que pensaste cuando entraste a La Maquinita?

“¡Mi salvación!” el primer lugar de coworking al que fui se llama Numa y queda en París. Estaba trabajando desde una oficinita de 14 metros cuadrados…no se imaginan el alivio que sentí al salir de ahí.

¿Por qué desarrollás tus tareas en un espacio de coworking? ¿Qué ventajas le ves por sobre otros espacios de trabajo?

Para separar la vida personal de la laboral, para mantenerme motivada, para hacerme una rutina y estar en contacto con ¡gente! emprendedora y avasalladora. 

¿Qué le dirías a alguien que está pensando en sumarse a un espacio de coworking?

No lo pienses dos veces. Es, sin lugar a dudas, la mejor inversión.
 

¡Muchas gracias Paloma por formar parte de la comunidad de La Maquinita Co.!