Ana Lozano Londoño, CEO & Founder de Heliobrand y maquinera de la sede Palermo, nos cuenta desde su perspectiva profesional cuál es la importancia de un buen diseño de UX (User Experience) y cuáles son los complementos ideales para acompañarlo y así lograr una ventaja competitiva en toda marca o empresa. Conozcamos la Mirada Maquinera de Ana en la siguiente nota.

Durante muchos años en la ambición por descubrir el propósito de mi vida, tuve la fortuna de adentrarme en varias disciplinas con esa sed insaciable de conocimiento que tanto me caracteriza. Coincidencialmente todas mis investigaciones terminaron en un mismo lugar, la Sociología. De ahí que mi trabajo como diseñadora gráfica se viera afectado por responder no solamente a las exigencias estéticas y semiológicas de mis clientes sino arbitrariamente a la intención de conectar con sus usuarios de una manera más intuitiva.

Tras repetidas frustraciones en mi quehacer debido a solicitudes insustanciales de diseños genéricos y sin propósito que por poco me hacen perder el gusto por mi profesión, decidí profundizar en el User Experience Design o UX; para mi sorpresa, la perspicacia que me habían concedido las complejas lecturas sociológicas, el disfrute de los debates semiológicos y la curiosidad sobre cómo conectar, se podían integrar perfectamente al diseño y además contaba con un nombre, un concepto y una carrera universitaria.

Cuando logré descifrar el propósito de Heliobrand (mi emprendimiento actual) conjuntamente encontré el propósito de mi vida,  logré entender que lo que más necesitaba una marca para ser verdaderamente exitosa era conectar con sus usuarios reconociendo su propia singularidad, creyendo y valorando lo que ellos creen y valoran, promoviendo la empatía, conectando de manera personal, sostenida, progresiva y recíproca, creando intenciones que los hiciesen sentir que comulgan con sus ideales.

Simon Sinek en su libro Start with Why? Menciona que las marcas principalmente deben enfocarse en el por qué están en el negocio y las razones por las cuales ofrecen sus productos o servicios, es decir el propósito genuino de su emprendimiento, esto no sólo ayudará a entender cómo la marca proporciona un valor, sino que actuará además como el norte dentro de la empresa. Así que cada decisión que se tome, cada característica del producto o servicio desarrollado, cada imagen, cada mensaje, cada diseño y cada interacción es sucesivamente impulsado por el significado del negocio.  Lo cual termina creando comunidad y movilizando a que los usuarios se sientan parte, que crean en lo mismo que la marca cree.

Todos los seres humanos, en nuestro cerebro albergamos un pequeño conjunto de núcleos de neuronas que se llama Amígdala la cual se encarga de procesar, integrar y almacenar reacciones emocionales. Cuando desde la comunicación de las marcas apelamos a lo sentimental, ético u ontológico, inmediatamente creamos una conexión emocional con los usuarios; así que por medio del User Experience Design se logra crear un camino más corto y rápido para llegar a ello, ya que está constituido de desarrollos estéticos y conceptuales que generan estímulos cerebrales que se activan a través del reconocimiento del significado que los símbolos e  implican poco uso de la energía cerebral, pues suelen ser plataformas, herramientas, conceptos o mensajes fáciles de usar y rápidos de entender.

Nuestras expresiones, incluso nuestras decisiones denotan los conceptos con los cuales nos sentimos identificados, en pocas palabras nuestros valores y creencias ordenadas forman el algoritmo que nos representa, que cuando converge con los propósitos de las marcas, generan conexiones que se fundamentarán en la relación humana lo que suscita un vínculo más fuerte que el que se puede lograr con una relación netamente comercial.  

La conexión con los usuarios se configura de la experiencia completa y total que tienen con un producto o servicio. Esto incluye desde la interacción con la comercialización (es decir, el branding, el sitio web, el social media management, el contenido, etc.) las ventas, los canales, el producto como tal,  la obtención de apoyo cuando es necesario y la misma satisfacción, lo que le mantiene involucrado emocionalmente, pues le otorga diferentes sensaciones y estímulos representativos del propósito genuino de la marca.

Y es que un propósito claro, una estrategia de comunicación, un correcto y responsable diseño de la experiencia de usuario  y un buen servicio al cliente son las claves para destacarse de los competidores, es la combinación perfecta que conduce a las marcas a construir una comunidad de clientes satisfechos y leales, que no sólo disfrutan del uso de sus productos y servicios sino que evangelizan y además se convierten en una parte activa del desarrollo, la estrategia y la comunicación del mismo.

Si bien, descubrí el propósito de mi negocio, la oportunidad de vivir la experiencia de trabajar desde un coworking space fue lo que realmente hizo que pudiera desarrollar la idea gracias a la compatibilidad, competencia, desafío y conexión que se generó con los otros emprendedores, y es que La Maquinita Co es un ejemplo perfecto de un emprendimiento con un propósito claro que conoce la importancia de la experiencia del usuario, expresa sus creencias y valores por medio de la generación de comunidades saludables y trasgrede las ideas conservadoras de modelos de negocio unidireccionales.

Así que la implementación del diseño de experiencia de usuario integrada a una buena estrategia de comunicación y un apropiada gestión de comunidad, son sin lugar a dudas ventajas competitivas que todas las marcas deberían adoptar en sus procesos de creación, pues ubicar al usuario en primer lugar es el modelo de mayor éxito detrás de una empresa sostenible.

Por: Ana Lozano Londoño